Entrevista

Raúl Méndez

 

Raúl, me gustaría comenzar preguntándote, y espero no pecar de indiscreción y exceso de curiosidad, por ese seudónimo por el que se te conoce, Sombra.
Desvelar la naturaleza de ese seudónimo sería traicionar la esencia misma de aquello a lo que representa y en el misterio debe quedar incluso para mí mismo...corramos un tupido velo.

¿Cuándo tuviste claro que lo que realmente te apasionaba era el cine?

Quizás el germen de mi pasión por el cine haya que buscarlo en diferentes momentos y con determinadas películas, en aquellas en las que mi ánimo coincidía emocionalmente con aquello que estaba viendo y viviendo, pues era entonces cuando esa imagen se me revelaba como parte de mí mismo, como un descubrimientos del mundo al que yo pertenecía y por correspondencia ese mundo me pertenecía también a mí. Poco después, y a esto es a lo que me imagino que se refiere la pregunta, vino mi interés por la realización, de esa misma necesidad que otros tienen por encontrar aquellas imágenes, siempre frustradas, que encerraran la verdad de la vida humana, aquella misma verdad que en ocasiones uno contempla como una especie de milagro en toda su dimensión y complejidad y tan plena de sinceridad que apenas resiste tantísima belleza.
Cuando uno se pregunta si lo que hace es necesario para otros, si hay alguien a quien pueda hacer falta aquello que uno ofrece…. sólo entonces, si la respuesta es afirmativa, esa pasión será fecunda.

Antes de dirigir tu propio proyecto, participaste en varios cortos e incluso un largo, ocupando todo tipo de cargos. Háblame de estas experiencias y lo que te aportaron como futuro cineasta.

Fundamentalmente aquellas experiencias me sirvieron como toma de conciencia, no sólo a nivel práctico por lo que se deriva de la puesta en marcha de un proyecto en todo su proceso hasta verlo finalizado, sino a nivel teórico, absolutamente necesario, para adoptar una postura respecto a la estética cinematográfica que debía determinarse para mi primer corto. En ese sentido quizá sea esto segundo lo más importante para quien necesita crear, pues sin la reflexión profunda sobre las experiencias adquiridas el riesgo de falsear tus intuiciones es demasiado alto. Fue un modo de medir las amplitudes y limitaciones de un trabajo dependiente de tantas personas, un modo de entender cual debía ser la forma adecuada para desarrollar ese trabajo en todas sus áreas, sin dejarte por el camino esa idea inicial tan frágil y tentadora para todos aquellos que participan en ella.

En 2004 llega tu primera obra como guionista y director, “En el fondo del vaso”. ¿Cómo surgió esta idea?

En verdad y continuando con lo dicho anteriormente, la idea original poco tiene que ver con lo que es el corto finalizado. Fue durante la concepción del guión donde me di cuenta que aquella idea no era mas que un estimulo para el trabajo, no me importaba tanto su origen , sino la intensidad y el esfuerzo a que me sometía para no perturbar aquello que intuitivamente sabia que era esencial, el núcleo duro de la historia. Las relaciones familiares y sus traumas contados a través de las experiencias de un niño, era aquello que tenía que proteger de interminables dificultades, las mismas que luego en el rodaje y posterior montaje evidenciaron lo lejos que están, en su realización, idea y forma.

Como ya le comenté a Coti, es habitual que el director debutante o el realizador amateur se inicien con propuestas rodadas en vídeo. Sin embargo tu estreno fue en 35 mm. ¿No te asustó iniciarte en un formato cinematográfico?

Asustarme no, quizás impusiese un poco pero enseguida te olvidas de ello. La técnica y todo su aparataje no son mas que eso y el miedo viene por las limitaciones a las que te somete, que en mi caso fueron enormes. Las condiciones a las que debíamos adaptarnos eran muy especificas, muy concretas y requerían de un sometimiento por parte de estos instrumentos. Si se les utiliza con precisión y sabiendo lo que quieres, con una buena planificación, es como si no existiesen.
Es cierto que rodando en otros formatos uno pueda estar menos encorsetado, pero los problemas y las dudas siguen siendo los mismo para el que dirige.
Esto lo digo después de pasar por aquella experiencia. A decir verdad, entonces fue una imposición pues al concedérseme la subvención en el ICAA uno esta obligado a rodar, o al menos presentar, en este formato, y apenas era consciente de lo que podía suponer.

El cortometraje fue subvencionado por el ICAA. ¿Fue complicado obtener esta ayuda?

Te exigen una cantidad considerable de documentos, aparte claro esta del guión, creo que eran 10 u 11 copias de todo ello. Requiere un trabajo burocrático intenso y ganas de arruinarte para los siguientes dos o tres años, pero nada comparado con lo que se te viene encima después...sería muy largo de contar.
Si fue fácil o difícil obtener la ayuda, y hablo únicamente de lo tocante al proyecto en sí, eso habría que preguntárselo a quienes entonces conformaban el jurado, fueron ellos los que lo eligieron, aunque no me extrañaría que lo hubiesen echado a suertes y saliese casualmente el mío. Y digo esto no por subestimar el guión que presenté, todo lo contrario, sino por el siniestro funcionamiento de aquellos que constituyen “el Ministerio de la Cinematografía”...

¿Cómo está el panorama de subvenciones estatales?

Como se puede deducir de los dicho anteriormente, mi visión sobre las subvenciones que concede el estado no es demasiado prometedora, se deberían cambiar muchas cosas. Pero esto no deja de ser la punta del icerberg tras la que se nos enmascara un problema cultural, humano y social de dimensiones colosales. Necesitaría demasiadas páginas para acercarme a él mínimamente y las hay mejor escritas y expuestas en un libro al que remito a todo aquel que le interese, y a todos nos debería interesar, pues a todos nos afecta, cineastas o no: “ El futuro del cine español; la excepción cultural”

Hace muy poco has presentado un nuevo trabajo, “La hija”. ¿Qué nos puedes contar sobre esta reciente pieza?

Bueno, aún no lo he presentado,. De hecho esta todavía en fase de montaje. Mi pretensión en este cortometraje es ahondar en el misterio que hay detrás de ciertas manifestaciones no racionales, inducidas o no por las circunstancias concretas de los personajes (en este caso emocionalmente extremas tras la muerte de su hija). Poner de manifiesto la absoluta fractura que el hombre actual mantiene con Dios y por consiguiente con todo sustento y apoyo tan necesarios para entender el mundo y sus conjuntos. La Fe es el punto de partida en torno al cual gravitan los personajes, la Fe como forma de protección ante el sufrimiento, como espacio de contención frente a una realidad insoportable y finalmente como reveladora del propio ser que ha comprendido, liberado de esa realidad y ese sufrimiento.

El Festival de Cortometrajes de El Escorial - Escorto ha sido una ocupación que desde el pasado año has añadido a tu currículum. En tu caso, eres ayudante de dirección y jefe de producción. ¿Cómo surge la iniciativa de organizar un festival de cortometrajes en El Escorial?

Ya nos rondaba en la cabeza hace algún tiempo y por lo que comprobamos con posterioridad también a Raúl Cerezo, a quien conocimos a través de adirce cortometrajes, lo curioso es que él, antes que nosotros siendo de El Escorial, ya había tentado al ayuntamiento. Después de reunirnos en Madrid en alguna ocasión nos vimos sin saber no muy bien como en El Escorial organizándolo todo. Crear un festival en el que se cuidase el cortometraje como lo que debe ser, una película, siempre primando la calidad cinematográfica como referente, fue nuestra apuesta.

¿Es difícil levantar una empresa así? ¿Cuáles han sido los obstáculos que habéis tenido que sortear?
Realmente es muy difícil, son casi ocho meses de trabajo al año, sino más, pero nos sobra entusiasmo. Obstáculos muchos y muy diversos, piezas invisibles que aparentan no estar ahí y un día surgen y sin la cuales la maquinaria del reloj no funcionaría. Estamos trabajando en la segunda edición y aún faltan por ajustar muchas cosas, aprender es fundamental para ir creciendo y en ello estamos.

¿Qué nos puede adelantar de lo que nos depara la edición 2007?
Ni siquiera soy yo capaz de adivinar lo que deparará esta edición de 2007. Cada vez que nos reunimos se plantean ideas nuevas, por lo que poco puedo adelantar que no sepáis.

Formas parte del comité de selección y programación. Háblanos de la Sección Oficial. ¿Cuáles son los criterios para incluir en la misma una obra?
Valorar un corto por sus deficiencias es mucho mas fácil que hacerlo por sus virtudes. En este sentido se nos ahorra mucho trabajo. Quién haya tenido oportunidad de ver los cortos seleccionados y premiados el pasado año podrá deducir cuales son esos criterios que entonces sostuvieron nuestras decisiones. No daremos pistas explicitándolos para que nadie se vea tentado por inútiles formulas que tanto gusta aplicar a algunos y que tanto éxito les reporta...secreto de sumario.

¿Cómo valoras la producción nacional en lo que llevamos de año teniendo en cuenta los trabajos presentados a Escorto 2007?
Muy floja, mejor no extenderse.

Muchísimas gracias Raúl, puedes añadir lo que te plazca.
Gracias a ti.

Perfecto. Nos vemos en Septiembre en El Escorial.



 

David López González

Fuente: "El Zoom Erótico"
www.elzoomerotico.blogspot.com